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miércoles 16 de octubre de 2019 - Edición Nº1941
Opinión

El Frente de Todos, con el objetivo de llegar a los 40 puntos para que Alberto sea presidente

Autor: Maximiliano Juarez

15 jul -

@Lmaxijuarez

Julio Garro va a tener el título que quería después de las PASO. El domingo 11 de agosto va a poder anunciar que fue el candidato más votado por los platenses. La interna entre cinco candidatos en el Frente de Todos facilitó la primera estrategia discursiva de Cambiemos en La Plata. El intendente no tiene internas y puede dedicar el 100% de la campaña a promocionar su gestión, su obra pública. No importa si la oposición se saca fotos caminando por las barriadas inundadas, para un gran porcentaje de los platenses Cambiemos avanzó en esta temática, sensible para una ciudad que en el año 2013 quedó bajo el agua.

El actual intendente no tiene preocupaciones por los costados, y la debacle económica, la ola nacional que dejaría a un peronista en la intendencia, por ahora no sucedió. Lo que pasa en distritos de la primera y tercera sección electoral, donde Cristina supera los 50 puntos, como en Merlo o Lomas de Zamora, dista mucho de ser la realidad de La Plata. Garro tampoco tiene que interpelar a los votantes de una tercera opción de clase media decepcionada porque como bien dijo Marcos Peña “no hay demanda de un Roberto Lavagna en la sociedad”. Cambiemos puede aspirar a repetir la elección del 2015 donde superó los 41 puntos, esta vez, Garro siendo el que empuja a un golpeado Macri desde el municipio. Además, hay que tener en cuenta los desencantados que el intendente puede recuperar, los que hicieron que la marca Cambiemos llegue a los 50 puntos en el 2017.

En el Frente de Todos primó la estrategia nacional. Las cinco listas tienen que ver con esto: el objetivo es acumular la mayor cantidad de votos para Alberto y Cristina. Si se presentaba un candidato más, también hubiese tenido lista. Si el Frente de Todos llega a un piso de 40% en la ciudad sería una elección exitosa, aportaría un volumen electoral significativo para Alberto Fernández y Axel Kicillof. En el 2015 Pablo Bruera no llegó a los 29 puntos. Hoy el electorado no se parte en tercios sino en dos polos de 40%. Una idea efectiva para el Frente de Todos sería centrarse en la incompetencia presidencial y fortalecer el sentimiento antimacrista.

Repasemos las dificultades de los precandidatos. En una primera instancia, tanto Florencia Saintout, como Victoria Tolosa Paz, Guillermo Escudero, Luis Arias y Federico Martelli, están trabajando para ganar una interna, no en ganarle a Julio Garro. El segundo problema con el que nos encontramos es que hablamos de una PASO donde se puede ganar con 16 puntos. El piso es muy bajo. Después hay que salir a disputar con un intendente que para la opinión pública platense ya estará parado como claro favorito. Por eso el éxito de la dirigencia platense se va a medir en el porcentaje de votos que le puedan arrimar a Alberto Fernández para llegar a la presidencia. Aportar aproximadamente 40 puntos y volver a colocar legisladores de la octava sección en la legislatura provincial es un anhelo.

En La Plata el peronismo necesita consolidar una conducción unificada, y quizás las PASO logren consolidar una figura a través de las urnas. Porque sin legitimidad electoral los dirigentes de la ciudad de La Plata no tienen margen para discutir con Cristina Kirchner, Máximo, Sergio Massa y los intendentes bonaerenses, que fueron los encargados de armar las listas seccionales. Un claro ejemplo fue el sindicalista elegido para encabezar la lista de senadores provinciales: el canilita Omar Plaini, del riñón de Hugo Moyano, y con una diminuta representación gremial en la región.

La CGT que conduce el jefe de UPCN, Carlos Quintana y el sanitarista Julio Castro, proponían a Pedro Borgini como senador, Victoria Tolosa Paz también había adherido e intento empujar la propuesta, pero no fueron escuchados. Desde el espacio del PJ local que lleva como candidato a Guillermo Escudero también pretendían colar un senador, al igual que Luis Arias, que veía con buenos ojos ocupar esa banca. La premisa de arriba era muy clara: “ustedes junten votos para Alberto y Cristina que las seccionales ya las armamos. Colaboren con la estrategia”.

Ante este escenario, vino el momento del repliegue y las demostraciones de fuerza entre los precandidatos. Hay que recordar que Pablo Bruera perdió en 2015 y la conducción del peronismo kircherista en la ciudad quedó en manos de Máximo Kirchner. Sin vueltas. En el 2017 fue cuando el kirchnerismo pudo cerrar una lista de unidad repartiendo un diputado para Saintout, otro para Bruera y la primera concejala para Tolosa Paz. El resultado de esta elección fue catastrófico para el peronismo local. Sacó 27 puntos y el selló de Unidad Ciudadana quedó 20 abajo del de Cambiemos.

La Cámpora conduce en la ciudad porque Cristina es la que tiene los votos y todavía nadie le disputó la conducción desde las urnas internamente. Hoy todos los dirigentes de La Plata que tienen cargos legislativos se los deben al kirchnerismo. Florencia Saintout, Guillermo Escudero y Victoria Tolosa Paz, excelentes legisladores que no llegaron adonde están por ser libres pensadores de la política.

Hoy la figura central en este esquema de poder es Florencia Saintout, la candidata de Máximo Kirchner, del kirchnerismo ortodoxo, digamos. Ampliado después de un exitoso cierre de listas donde pudieron incorporar al Frente Renovador de José Arteaga, al Ateneo Eva Perón de Prandini y Cottini, y a la estructura de Santiago Martorelli, que viene de aglutinar más de 7 puntos con la lista de Cumplir, un merito, teniendo en cuenta que Florencio Randazzo no traccionó ningun voto. En unas PASO las estructuras políticas no son un tiket hacía la victoria pero le están permitiendo a Saintout una campaña estrictamente organizada. En los barrios periféricos de la ciudad su figura se multiplica, sus actos son multitudinarios, y su militancia está más consolidada que en la útlima elección. Además, en tono con la campaña de Alberto, la diputada moderó su discurso.Paradojicamente parece una candidata de "centro".

Es una elección bisagra para la ciudad porque hay una retadora con recursos y proyección política: Victoria Tolosa Paz. Este polo de poder que nació en el 2015 tiene como premisa armar un peronismo más localista, más platense. La experiencia política de los operadores de Saintout, que contaban con el apoyo explicito de Máximo Kirchner, hicieron que no pueda consolidar una lista con el musculo político suficiente para empezar empardando en términos de estructura con la lista 4.

Con la primer batalla perdida, Victoria Tolosa Paz piensa pasar a la delantera en el proceso de campaña.Potenciar su figura a través de los medios, caminatas por la ciudad, y seguir instalándose como la “novedad”. Estrategia que resultó exitosa en el 2017. Esto hay que tenerlo en claro. La concejala viene cumpliendo con sus objetivos y quiere ser intendenta. Por ahora le alcanzó con su figura para ser la primera candidata a concejala y precandidata a intendenta. Sin estructuras y sin operadores políticos.

Uno de los aciertos fue la incorporación de Guillermo "Nano" Cara como primer concejal. Encontró un socio político. El ex dirigente de La Cámpora cuenta con una estructura territorial solida para afrontar el proceso de fiscalización y la campaña en la calle. Es una alianza que genera expectativas porque por primera vez Tolosa Paz puede “descansar” en un dirigente político profesional, con proyección a futuro y muchos jóvenes que creen en su figura. La concejala venía mostrandose con ex ministros, ex diputados, ex senadores, figuras con experiencia en la gestión, pero que sólo aportaban su nombre.

Guillermo Escudero pone en juego el mito del “armado bruerista”, el resultado que obtenga en esta elección puede servir para potenciar este esquema de poder, o para que el apellido Bruera se transforme en un simbolismo como el de Julio Alak. Antes del cierre de listas se miraba al armado de Gabriel Bruera como un arbitro que podía definir la elección si cerraba con alguna de las candidatas mencionadas.

El ex juez Arias decidió fundar un polo progresista en la ciudad, el primero desués del recordado Frente Grande, sin números conocidos, su irrupción como candidato es un interrogante. En el caso del joven Federico Martelli su intención es mostrarse como “lo que viene” después del kircherismo.

Si bien es política y todos los candidatos tiene posibilidades de ganar, es muy probable que los votantes decidan respaldar a la figura más asociada a Cristina Kirchner.

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