Actor Político
www.actorpolitico.com
martes 20 de noviembre de 2018 - Edición Nº1611
Opinión

Trampas políticas del tarifazo

Autor: Lucio Fernández Mouján

24 abr -

I

Sería poco verosímil imaginar que un gobierno que cuanto menos estanca los ingresos de la gran mayoría de la población mes a mes pueda resistir uno, dos, tres, ¿cuatro? tarifazos en los distintos servicios públicos.

La política es multidimensional, multicausal. Se pueden señalar el argumento extendido que habla del fin del voto bolsillo, el de los fatídicos años pares de ajuste para mostrar recuperación en los electorales, del antagonismo con el kirchnerismo para explicar la estabilidad del gobierno ante el aumento de más de un 1000% en algunos servicios. Pero también puede ser útil entrar en la discusión específica. Porque a esta altura del partido, el impacto real que tiene en los sectores populares y medios, en los “emprendedores” y pequeños empresarios lo hace un tema de la mesa familiar. Si el tremendo golpe que tiene en el bolsillo no eyecta a un ministro es que algo raro está pasando.

Tiene sus diferencias respecto a lo que pasó con la reforma jubilatoria en diciembre, cuando desde el gobierno no se pudo construir un argumento defensivo y sólo se apeló al palo y zanahoria para las provincias y ciertos sectores de la CGT. Allí hubo una gran movilización popular y una importante confluencia opositora en el Congreso. El gobierno lo resistió, gastando algunos porotos de la victoria electoral en octubre. Esto no está pasando ahora.

El tarifazo golpea más fuerte, pero tiene menor impacto político porque tiene argumento, porque genera dudas, porque no hay consenso.

II

Es fácil rememorar el gran impacto social y político que tuvo la consulta popular lanzada por el FRENAPO en diciembre del 2001, horas antes del estallido. Gran participación, impactante consenso social y político en cuanto a iniciativas que palien la destrucción social. Madre del Jefas y Jefes y de la Asignación Universal por Hijo. Reiteremos, impactante consenso social y político.

Un poco menos recordada fue la consulta popular en noviembre de 2003, en contra del ALCA, la instalación de bases militares yanquis en nuestro país y por la suspensión del pago de la deuda externa. El contexto era otro, sin embargo hubo otra cosa que nos llamó la atención a algunos de los que participamos de esta segunda consulta popular. Pese a ser temas menos palpables las tres preguntas motivaban charlas entre los votantes. Era total el consenso contra el ALCA y la militarización, pero no así respecto al pago de la deuda. El argumento de esa minoría (20% del total) era: “las deudas hay que pagarlas”.

III

Hoy la discusión es otra, pero se toca en forma tangencial. Por un lado, ya desde el gobierno de Cristina era vox populi que las tarifas estaban muy bajas y que no se estaba resolviendo bien el “tema energético”. Difícil olvidar los cortes de luz veraniegos. Había disposición popular a un ajuste en las tarifas, como antes lo había para pagar la deuda.

Por el otro no hay un FRENAPO, un consenso multisectorial y partidario sobre qué hacer o cómo enfrentar los tarifazos. Si se ha instalado la idea de que algo hay que hacer con las tarifas y resolver el tema energético el discurso opositor podría alcanzar mayores niveles de consenso si parte desde ahí. La resistencia popular al tarifazo es un intento de freno, pero no es propuesta. La oposición política debe hacer la propuesta y que no signifique retraer tarifas sin más. Que muestre la irracionalidad de lo que está pasando, pero sin volver al esquema anterior. El gobierno y sus fierros mediáticos quieren el debate gobierno normalizador contra el descalabro kirchnerista. El resultado puede ser otro si no se discute pasado versus presente. Y para eso hay que proponer, no sólo resistir.

Desde una mirada monocromática del escenario político se ven dos oposiciones peronistas. Una del peronismo no K, que hace una propuesta levemente superadora en la discusión de tarifas, pero que se muestra desinteresada por la construcción de un consenso opositor. Del otro lado, el kirchnerismo viene proponiendo la unidad del campo opositor sin elaborar propuestas superadoras en las discusiones políticas. Dialéctica derrotista. Imaginar un FRENAPO parece muy lejano, pero lo que debe recordarse es que esa experiencia fue multisectorial, amplia y propositiva. A las distintas oposiciones de hoy les falta una pata.

El tarifazo está golpeando fuerte. El descontento social sobre el tema existe. Lo que falta es la construcción de un discurso y una propuesta que pueda salir de la trampa en la que está la oposición.

Lucio Mouján es politólogo y miembro del Grupo de Estudios sobre Participación y Movilización Política, Instituto Gino Germani, UBA. También es integrante del PEPTIS (Programa de Economía Popular y Tecnologías Sociales), UMET/CITRA.

Comentarios

Más noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias