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jueves 18 de enero de 2018 - Edición Nº1305
Legislativas

En el marco de un fuerte operativo de seguridad, el gobierno sufrió un duro revés legislativo y no pudo imponer la Reforma Previsional

14 dic 2017 - En el marco de un operativo de seguridad descomunal, que dejó varios heridos y momentos de tensión, el oficialismo perdió la batalla en el recinto y no logró conseguir los 129 votos que le garanticen el quórum. Ante la presión de los bloques opositores, tiró la toalla y no pudo imponer el ajuste a los jubilados.

La jornada en el Congreso nacional tuvo escenas trágicas en la antesala de la sesión donde se iba a tratar la reforma previsional. La foto de ayer, con agresión a Diputados nacionales y detenidos, dejó escenas más leves que las que se vivieron hoy, al calor de un operativo de seguridad sin antecedentes inmediatos.

Un diputado kirchnerista de Tierra del Fuego recibió un palazo en la cabeza que lo dejó inconsciente, un jubilado fue herido en un ojo y muchos legisladores opositores fueron demorados afuera por la Gendarmería. Mientras tanto, el oficialismo se prestaba a alcanzar el quórum, con el apoyo de algunos bloques.

Pasadas las 14 horas, Cambiemos sentó a toda su tropa, pero pasaban los minutos y no podía alcanzar los 129 para tener quórum. Más adelante, el jefe de bancada del FPV-PJ, Agustín Rossi, pidió enfáticamente que se suspenda la sesión, y lo mismo hizo Victoria Donda, quien entró en muletas al recinto tras el golpe que le propinó un gendarme en el tobillo. Afuera, la tensión seguía.

En ese momento, la diputada Elisa Carrió no quiso saber nada con la posibilidad de que se levante la sesión y emulando a Massot, lanzó un provocador mensaje: “Tengan cuidado los diputados de la oposición de no atropellar a las fuerzas del orden”.

La réplica de Donda no se hizo esperar: “Si tengo los bastones es porque en el operativo perverso que llevaron adelante lo único que lograron es reprimir a la gente y golpear a dos legisladores que son compañeros tuyos. ¿Quéres venir a ver mis piernas? ¿Sabes por qué mi hicieron esto? Por que no quieren que defendamos a los jubilados y los pobres. Que se levante la sesión”.

En este marco de cruces internos y con la Gendarmería envalentonada afuera, el oficialismo ensayó una jugada que le duró muy poco: el presidente de la Cámara Emilio Monzó quiso comenzar la sesión cuando el tablero marcó 129 legisladores.

Pero la oposición reaccionó rápido. La diputada de 1País, Graciela Camaño, recogió el guante y le pidió a Monzó que no insista más. “No sigan pasando vergüenza presidente, no tienen el número”, dijo.

Tras la negativa de algunos bloques, Elisa Carrió agarró el micrófono y comenzó su intervención con una bravuconada. “Nosotros ganamos en las urnas”, lanzó y posteriormente dijo que la sesión se iba a levantar.

“Lo peor que puede hacer una Cámara es sesionar en este ambiente de violencia que no ha sido generado por el interbloque Cambiemos”, sostuvo, y dijo que, pese a la postergación, van a ganar la votación por la reforma previsional.

Consumado el hecho, algunos referentes opositores de distintos bloques se reunieron fuera del Congreso para hablar con los medios. Rossi, en representación del kirchnerismo, planteó que la decisión de levantar la sesión “fue lo único racional que hizo Cambiemos en este proceso. Si tratan una reforma previsional tienen que escuchar a los damnificados”.

“Esta es una mala ley. Si el gobierno tiene un problema fiscal que no le meta las manos en los bolsillos a los jubilados”, esgrimió “El Chivo”.

Por 1País, el diputado Daniel Arroyo se refirió al imponente operativo de seguridad. “Estuvo militarizado el congreso, fue un bochorno. Esperamos que el gobierno vuelva para atrás”, indicó.

En esa línea, acusó al ejecutivo de tratar de imponer una ley “que le complicaba la vida a un montón de gente”.

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