Actor Político
www.actorpolitico.com
jueves 19 de abril de 2018 - Edición Nº1396
Opinión

La necesidad de unas PASO para un proyecto en clave nacional

Autor: Maxi Juarez

27 may 2017 -

A un mes del cierre de lista, los ciudadanos, dirigentes y militantes, tienen en claro dos cosas: que Cristina Fernández de Kirchner no está de acuerdo en que el peronismo de la provincia de Buenos Aires discuta nuevos liderazgos en un debate abierto a la sociedad.

La segunda certeza que nos ofrece este intenso camino hacia las urnas es que Florencio Randazzo está decidido a empujar una interna. Y seguramente se va a mantener en esa posición hasta el 30 de junio a las doce de la noche, cuando finalmente sepamos que va a pasar con el peronismo bonaerense. El spoiler es el siguiente: el ex Ministro del Interior tiene una sana costumbre de no correrse ni un centímetro de lo que dice en público. En el 2015, se plantó y fue taxativo en su posición: “si no soy candidato a presidente me voy a mi casa”. El tipo se fue a la casa y la gente optó por Mauricio Macri.

Para entender la negativa de la ex presidenta de la Nación tenemos que tener en claro el poder que todavía ostenta el kirchnerismo: Hoy se sostiene desde el microclima de C5N y su potencial electoral se encuentra fundamentalmente en el conurbano bonaerense y las metrópolis intelectuales como La Plata y una porción pequeña del electorado en la Capital Federal, que es simbólico, no electoral.

Que queremos decir con esto: si surge otro candidato con aspiraciones de poder y capaz de disputar el voto bonaerense, el poder kirchnerista se agotaría aún más. Tengamos en claro que en el resto del país, el kirchnerismo no existe en términos de gestión. Solo cuenta con la deteriorada provincia de Santa Cruz, la intendencia de Resistencia, la de Ushuaia, y un potencial aliado en la “república separatista” de San Luis.

El pedido de primarias pone esto en crisis: un posible agotamiento de poder kirchnerista en la provincia más importante del país. Provincia en donde la elección tiene la maldita costumbre de nacionalizarse. Si Randazzo gana, no solo sería una referencia en su territorio, sino también se proyectaría más allá de los límites de la provincia madre. De estas tensiones hablamos. Tensiones que Cristina conoce mejor que nosotros.

Por este motivo, algunos dirigentes del kirchnerismo se ven acorralados e intentan convencer a la ex presidenta de empujar a Florencio Randazzo a jugar por afuera del esquema del Frente Para la Victoria. Jugada clave para responsabilizar al ex ministro de una probable derrota. Hay periodistas adictos al kirchnerismo que ya empiezan a trabajar en esa tesis.

Otra de las ideas que suma fuerza es la de los intendentes del Grupo Fénix: tejer para convencer al hombre de Chivilcoy que se siente con Cristina y armen una lista de unidad que encabece Randazzo, seguido de potables figuras como la de Verónica Magario y Martín Insaurralde, que a pesar de sus vaivenes siempre jugó en el mismo espacio.

En este escenario, el peronismo perdería potencial porque se reduciría a que el acuerdo solamente sea individual y asimismo, habría lugar para señalar a un chivo expiatorio ante una eventual derrota. Ya el espacio de la ex presidenta marcó que serán los dirigentes del Movimiento Evita, Julián Domínguez y los senadores Miguel Ángel Pichetto y Juan Manuel Abal Medina, los que atentaron contra la unidad.

Los problemas para una sola lista son los siguientes, algunos personales. Florencio Randazzo ya mostró una notable rebeldía cuando se opuso a la estrategia de Cristina en el 2015. El segundo es que comienza a despertar entusiasmo en sectores peronistas que están dispuesto a acompañarlo, y el tercero es electoral. Randazzo tiene ese algo más que no tuvo Scioli, que se limitó a ser un candidato clásico de la estructura del PJ, como Duhalde en el 99. En términos de Martín Rodríguez “el peronismo es exitoso cuando combina su estructura con una novedad política, que viene de afuera, de la mano de la audacia de un político que ve algo que no está en el catálogo de las políticas”. Y este es el plus en el que el randazzismo puso los cimientos.

Siguiendo con la línea de Rodríguez, asoma un dirigente que puede mostrar “una versión del peronismo”, la “novedad”, pero para ello debe existir un proceso de “cafierización”. Discutir con Macri y abrir la puerta del peronismo para que entren todos y discutan que carajo va a pasar con este peronismo.

La unidad de Cristina tiene un límite y es que se apoya en un proyecto agotado y volvería a cerrar de un empujón la puerta que se atrevió a abrir Randazzo y tímidamente empezaron a entrar nestoristas, cegetistas, pejotistas, ex massitas.

El interrogante es si el peronismo se animará a una gran discusión interna que potencie al espacio a discutir el poder con la alianza Cambiemos en el 2019, o primará la idea de Cristina, de una unidad netamente kirchnerista. Recordemos como también dijo un viejo lobo de la ciudad de La Plata: unidad no significa una sola lista.

Para cerrar es bueno volver a Néstor Kirchner que entendió que el peronismo es fuerte cuando mostró liderazgo y debate, cuando se abrieron las ventanas, cuando volvió a ganar la centralidad. No dejemos que el Pejota se siga envejeciendo.

Tags: #CFK , #PJ , #Randazzo

Comentarios

Más noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias